
Si bien ahora más personas están tomando más conciencia al comprar juguetes sexuales, porque ya que no es ningún secreto que muchos contienen sustancias nocivas, muchas aún son indiferentes a averiguar de qué están hechos los juguetes que se introducen en el cuerpo.
Aunque no entiendas que significan todos esos nombres raros, por lo menos debes poder identificar los elementos principales, los que hacen la diferencia entre un producto seguro y uno nocivo.
Por ejemplo, los juguetes de silicona y de jebe son seguros cuando son utilizados con lubricantes a base de agua. En cambio, los que están hechos con Cloruro de Polivinilo o PVC, según sus siglas en inglés, son sumamente peligrosos porque este plástico segrega unas toxinas llamadas ftalatos, las cuales afectan el hígado y los riñones.
Asimismo, los sex toys fabricados con Realskin (piel real) y jelly también contienen PVC. Los de Cyberskin, según sus fabricantes éstos no contienen elementos tóxicos, pero aun así recomiendan usar un condón por prevención.
Por eso, SIEMPRE debes leer bien la etiqueta del producto, incluso la de los vibradores bala, ya que también están cubiertos por productos tipo jelly. Y si esto no es suficiente, no está de más preguntarle al vendedor.
Si eres alérgico(a) al látex, ten cuidado con los sex toys de fabricación antigua que aún siguen en venta. Si ya tienes alguno, debes protegerte del riesgo de infección, ya que este material se desgasta con facilidad y se vuelve más difícil de limpiar con el tiempo.
Recuerda: Primero la prevención, luego la diversión.
Ya lo tengo claro